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Escalando Agile: patrones y anti-patrones

Escalando Agile: patrones y anti-patrones

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Tiago Garcez

11 Mar, 2025

business agility

Escalar prácticas ágiles en una organización es un proceso que va mucho más allá de adoptar nuevos procesos; requiere alineación con la estrategia del negocio, la cultura organizacional y una claridad en los objetivos. En este artículo, exploraremos algunos patrones efectivos para escalar Agile y resaltaremos anti-patrones que pueden complicar el proceso.

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Patrones clave

  1. Planificación trimestral (PI Planning): uno de los patrones de escalado más comunes es la planificación de Incremento de Programa (PI), un pilar central de SAFe. Este proceso implica reunir a los equipos cada pocos meses para planificar a mediano plazo. Mientras que Scrum se enfoca en sprints de dos semanas, la planificación PI promueve la sincronización de equipos a una escala mayor cada trimestre, asegurando la alineación de prioridades y estableciendo una visión compartida. Esto fomenta la cohesión y una dirección común para el próximo trimestre.
  2. Jerarquía de propiedad del producto: un patrón habitual es establecer una jerarquía en la propiedad del producto. Los líderes de producto más senior se encargan de las prioridades estratégicas, como iniciativas o carteras, mientras que los product owners a nivel de equipo se ocupan de los aspectos más tácticos. Esta división permite que la visión estratégica se alinee con la ejecución diaria, equilibrando los objetivos a largo plazo con las acciones a corto plazo. Los equipos se benefician de una dirección clara y de una autonomía en la ejecución táctica, mientras que el leadership mantiene una supervisión de los objetivos globales.
  3. Alineación de flujos de valor y productos: al escalar Agile, muchas organizaciones clarifican la estructura de sus flujos de valor o productos. Esto ayuda a los equipos a entender su papel dentro de la cadena de valor global, creando una visión compartida del producto o servicio que desarrollan en conjunto. Tener flujos de valor bien definidos permite que los equipos vean el impacto de su trabajo en el conjunto de la organización, fortaleciendo la cohesión y la alineación entre departamentos.
  4. Canales de comunicación mejorados: las organizaciones deben establecer canales formales e informales para asegurar transparencia y resolver problemas de manera ágil. Sobre-comunicar durante los cambios y fomentar colaboraciones informales mejora la alineación y reduce malentendidos. Este patrón fomenta una comunicación abierta y mantiene conectados a los equipos a pesar de su separación física o funcional.
  5. Equilibrio entre autonomía y alineación estratégica: en algunas organizaciones, escalar Agile puede requerir un alto nivel de alineación debido a la naturaleza de un producto global único. En otros casos, se puede enfatizar la autonomía, permitiendo que los equipos regionales se adapten a las necesidades del mercado local. Este equilibrio depende de la estrategia general de la empresa. Las organizaciones que requieren mucha alineación suelen centralizar la toma de decisiones, mientras que aquellas con un portafolio de productos más diverso pueden descentralizar la toma de decisiones para fomentar la innovación y la adaptabilidad en diferentes mercados.

Anti-Patrones

  1. Adoptar marcos de trabajo sin entender los objetivos: un error común al escalar Agile es adoptar de inmediato un marco de trabajo, como SAFe o LeSS, sin tener claridad en los objetivos. Este enfoque lleva a implementar un marco sin realmente responder a las necesidades específicas de la organización. Un escalado efectivo debería comenzar con una comprensión profunda de los objetivos, desafíos y resultados deseados. En lugar de buscar una “solución única para todos”, es mejor identificar los problemas clave y explorar qué prácticas realmente abordan esos desafíos.
  2. Tratar el escalado como un proyecto con una fecha de finalización: escalar Agile no es un proyecto con un principio y un fin; es un proceso continuo. Algunas organizaciones establecen cronogramas rígidos, esperando que todos los equipos adopten la nueva forma de trabajo en un tiempo específico. Sin embargo, esta visión ignora la naturaleza adaptativa de Agile. Escalar debe ser un proceso iterativo, permitiendo a las organizaciones experimentar y ajustar constantemente. Esperar perfección o una conclusión final en los esfuerzos de escalado es poco realista; en cambio, es mejor verlo como un proceso de mejora continua.
  3. Implementar todos los cambios de golpe: aplicar abruptamente numerosos cambios en los equipos y procesos puede afectar la transformación y generar resistencia. Un enfoque más efectivo es introducir los cambios en fases, permitiendo que los equipos se adapten gradualmente y mantengan claridad en sus prioridades. Al gestionar el ritmo del cambio, las organizaciones pueden reducir interrupciones y facilitar una transición más fluida.
  4. Olvidarse de los equipos de soporte: es esencial integrar estos departamentos en el marco ágil para crear un flujo de valor de extremo a extremo. Ignorar a los equipos de soporte puede llevar a desalineaciones, donde los productos se desarrollan sin considerar las necesidades de ventas o atención al cliente.
  5. Dependencia excesiva en la planificación predictiva: algunas organizaciones abordan el escalado con un plan rígido y predecible, detallando cada paso durante varios meses o incluso años. Escalar Agile requiere flexibilidad; los mercados, las necesidades de los clientes y la dinámica interna cambian frecuentemente. La planificación predictiva suele restringir la capacidad de adaptarse, dificultando la capacidad de la organización para responder a desafíos inesperados. En su lugar, se recomienda usar ciclos de retroalimentación más cortos, permitiendo que los equipos se ajusten en función de la retroalimentación en tiempo real.

Elegir los patrones de escalado adecuados para tu empresa

Elegir los patrones de escalado adecuados implica analizar la preparación de la organización y su alineación con los principios ágiles. Las organizaciones preparadas para escalar Agile suelen demostrar un deseo de cambio, disposición para experimentar y claridad en sus objetivos. Escalar es más adecuado para problemas complejos que superan la capacidad de un solo equipo y requieren la colaboración de varios equipos. Los primeros indicadores de preparación incluyen un fuerte apoyo del liderazgo, equipos que ya practican Agile y una comprensión compartida de los objetivos organizacionales.

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